Trump quiere gravar con 20 % importaciones desde México para pagar muro

El presidente de EE.UU., Donald Trump, pretende fijar un impuesto del 20 % sobre todas las importaciones procedentes de México para costear el muro que quiere construir en la frontera común, según adelantó hoy el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.

El portavoz describió a los periodistas a bordo del Air Force One esa medida como una decisión ya tomada por Trump y que el presidente quiere incluir dentro de una reforma fiscal más amplia que pretende negociar con el Congreso.

No obstante, ese impuesto no se puede aplicar de forma inmediata, puesto que está vigente el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado por EE.UU., Canadá y México hace más de dos décadas.

Spicer mencionó que Estados Unidos tiene un déficit comercial con México, y tomó como ejemplo la cifra de 50.000 millones de dólares para explicar que si se aplica ese impuesto del 20 % sobre esa cantidad se obtendrían 10.000 millones de dólares al año y se pagaría “fácilmente el muro solo a través de ese mecanismo”.

El déficit comercial de EE.UU. con México es de unos 60.000 millones de dólares anuales, con lo que la aplicación de este arancel sobre dicha cantidad generaría unos 12.000 millones al año, aunque el volumen total de las importaciones desde México rondan los 295.000 millones de dólares.

Los líderes republicanos Mitch McConnell, del Senado, y Paul Ryan, de la Cámara de Representantes, habían cifrado antes en entre 12.000 y 15.000 millones de dólares el coste de levantar un muro en los casi 2.000 kilómetros que restan por vallar en la frontera.

Ese impuesto a las importaciones mexicanas “proporciona claramente la financiación” para el muro “y lo hace de una manera en la que el contribuyente estadounidense es totalmente respetado”, explicó Spicer en el avión presidencial de regreso a Washington desde Filadelfia, donde Trump asistió a una reunión de congresistas republicanos.

De acuerdo con el portavoz, “probablemente” EE.UU. es el único país grande que no grava las importaciones de productos de otras naciones y permite que “fluyan libremente, lo cual es ridículo”.

Trump desató hoy una crisis con México por sus amenazas para que ese país pague el muro que él ha ordenado construir en la frontera común, que derivó en la cancelación de la reunión con su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, del próximo martes en la Casa Blanca. EFE

Triple valla de Yuma se perfila como “modelo” para el “gran muro” deTrump

Tucson (EE.UU.), 26 ene (EFE/María León).- Yuma, una desértica ciudad en la frontera suroeste de Arizona (EE.UU.), está separada de México por una triple barrera que Donald Trump describió como “modelo” para construir su “gran muro” en su libro de 2015, “Crippled America” (“Estados Unidos paralizado”).

La triple valla que se extiende sobre unos 14.50 kilómetros a lo largo de la frontera de Yuma, en Arizona, es para muchos el modelo “perfecto” para frenar el flujo de inmigrantes indocumentados y de drogas a través de la frontera sur del país.

La construcción de esta barrera es sencilla, una primera valla de 5,49 metros de alto colocada en la frontera con México, después una separación de aproximadamente 64 metros, donde está una segunda valla de 4,88 metros de alto, luego otro espacio más y finalmente una tercera valla de 1,83 metros de alto.

De esta manera, la triple valla que cubre varios kilómetros permite una clara y amplia vista a los agentes desplegados en esta región fronteriza con México.

Hasta el momento, la triple valla de Yuma es el único modelo conocido de cómo podría ser el “gran muro” que el presidente Donald Trump quiere tras firmar este miércoles una orden ejecutiva para comenzar “en meses” su construcción.

En su libro “Crippled America, How to Make America Great Again”, publicado en el 2015, Trump alaba la efectividad del la triple valla de Yuma y la califica como “modelo” para un muro con México que sea impenetrable para los indocumentados y traficantes de drogas.

La construcción de la valla fue parte de la aprobación de una legislación federal que amplió el muro fronterizo durante la administración del presidente George W. Bush, quien en el 2006 visitó el sector de Yuma y presenció in situ las operaciones de la Patrulla Fronteriza.

Antes de la construcción de la triple valla, la frontera de Arizona era considerada como el “punto cero” de la inmigración indocumentada.

La frontera de Yuma era considerada “tierra de nadie”, una región caótica donde solo existía un valla de 2,50 metros de alto que cubría la zona urbana.

Los inmigrantes indocumentados pasaban por cientos, algunos cruzando el muro, otros por autos y otros más por la zona desértica.

Los contrabandistas continuamente usaban una técnica donde docenas de inmigrantes trataban de cruzar la frontera simultáneamente, lo que ponía en aprietos a los agentes fronterizos al intentar detenerlos.

Solo en el año fiscal 2005, la Patrulla Fronteriza arrestó a 138.438 indocumentados en este sector, un promedio de 800 indocumentados por día.

Pero, después de la edificación de la triple valla, el arresto de indocumentados descendió hasta en un 90 %.

Recientemente, en el año fiscal 2015 se reportaron tan solo 7.142 arrestos, pero en 2016 esa cifra volvió a elevarse a 14.170.

La Patrulla Fronteriza atribuye el incremento de arrestos al elevado número de inmigrantes provenientes de otros países que no es México que buscan asilo político, como las familias centroamericanas.

La triple valla cambió el “juego” ya que ahora cuando un inmigrante indocumentado intenta cruzar los obstáculos eso le puede tomar bastante tiempo hasta lograrlo, un tiempo necesario para ser detectado por los agentes fronterizos, que lo detienen antes de que cumpla su cometido.

El sector de Yuma cuenta también con otros 185 kilómetros con distintos tipos de barreras que se adaptan a las características del desierto de Arizona y que buscan evitar el cruce de autos utilizados para el tráfico de drogas.

“El sector de Yuma vio una increíble caída en el número de personas tratando de cruzar la frontera de manera ilegal y el mío sería mucho mejor”, escribió Trump en su libro.

No obstante, la triple valla en Yuma no es la única razón por el descenso en el arresto de inmigrantes, ya que también se debe a una combinación de más presencia de agentes fronterizos, cámaras, sensores y tecnología punta.

Además, el senador por Arizona, John McCain, impulsa la idea de volver a imponer en este sector el programa federal conocido como “streamline”, que penaliza con días de cárcel a inmigrantes indocumentados que son arrestados cuando cruzan la frontera.

Para críticos del Gobierno federal como Isabel García, directora de la Coalición de los Derechos Humanos en Arizona, el “éxito” del sector de Yuma es cuestionable ya que en general la inmigración indocumentada ha descendido a lo largo de toda la frontera y no solamente en esta región.

“Esta triple valla solamente movió el flujo migratorio a otras regiones como Texas”, detalló García a Efe.

Pero, para políticos y grupos que se oponen a la inmigración indocumentada, la triple valla en Yuma es el “modelo a seguir” y ha demostrado su efectividad en frenar el flujo migratorio.

Fuente: Acento

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