Continúa creciendo el déficit comercial con China, alcanza US$12,538 millones

República Dominicana tiene un creciente y voluminoso desbalance comercial de bienes con China.

El déficit comercial en los diez bienes principales alcanzó la cifra de US$12,538 millones, de los cuales las importaciones del país fueron US$13,258 millones y las exportaciones US$720 millones, desde el 2014 hasta enero-julio del corriente 2019.

Según un análisis del economista Luis Vargas, los productos dominicanos más exportados son minerales metalíferos (US$271 millones), hierro y acero (US$204 millones) y cobre y sus manufacturas (US$85 millones).

Y las principales importaciones son máquinas y aparatos (US$3,054 millones), reactores nucleares (US$2,108 millones) y vehículos automóviles (US$680 millones).

Vargas calificó como una “pura tontería” la declaración de que la devaluación del yuan generaría efectos positivos a la economía interior y comercio exterior de República Dominicana. “Nada más falso, ya que se ignora que la tendencia devaluatoria de la moneda china pretende compensar las pérdidas ocasionadas por los ascendentes aranceles impuestos por el Gobierno estadounidense y, por consiguiente, sustituir cuotas del mercado americano por otras en el mundo mediante el abaratamiento de sus mercaderías, a expensas de ramos y sectores de producción y mano de obra industrial y agroindustrial nacionales”, dijo.

Agrega que además la economía dominicana enfrenta coyunturalmente una fase recesiva del ciclo económico internacional.

RD menos competitividad

Vargas explica que el déficit comercial con China expresa la baja capacidad competitiva y productividad laboral de República Dominicana frente a China, en un escenario estructural nacional adverso de postergación de la reconversión productiva de las plantas industriales y agrarias. También los temas pendiente en materia de calificación de la fuerza de trabajo urbana y rural, la instrumentación de políticas cambiaria, crediticia, comercial, laboral y de inversión favorable a las grandes mayorías de empresas privadas y familias de trabajadores y la redistribución justa del ingreso y patrimonio nativos.

Por: Mayelin Acosta Guzmán

Fuente: Hoy

Deja una respuesta