Factores limitan competitividad a industria desde firma del DR-Cafta

Tres economistas analizaron los factores que han limitado la competitividad a la industria dominicana desde la firma del DR-Cafta hasta el momento, haciendo difícil la ruta hacia la competitividad.

Roberto Despradel, Elka Scheker y Pavel Isa Contreras plantean las limitantes del desarrollo industrial, sus implicaciones para el desarrollo económico de la nación, y ofrecen algunas pistas para superar esos obstáculos en la ruta hacia la competitividad de las empresas manufactureras y del país.

Despradel indica que a la firma del DR-Cafta los factores que restaban competitividad eran de dos tipos: fiscal y estructural, relacionados con la gestión pública.

Entre los fiscales, Despradel indica los impuestos que penalizaban la inversión y la reconversión industrial. Esos tributos coartaban la capacidad de competir en el mercado interno; otros que obstaculizaban las exportaciones, así como exenciones que crean una competencia desleal en el mercado interno (como es el caso de la Ley 28-01).

En cuanto a los factores estructurales, Despradel señala las limitaciones institucionales relacionadas con la impunidad, el incumplimiento de algunas empresas a normas y estándares industriales, la evasión fiscal y la concentración en la toma de decisiones en individuos y no en normas y procesos.

También indica como un elemento estructural la deficiencia en el servicio energético, altos costos financieros para los sectores productivos; procesos aduaneros y portuarios superiores al resto de los países centroamericanos, falta de un marco legal amplio para el fomento de las exportaciones, así como limitaciones educativas que afectan el capital humano.

En el período 2005-2007 se aprobaron dos importantes iniciativas en las que la AIRD jugó un papel fundamental: la reforma fiscal y la Ley de Competitividad e Innovación Industrial que creó a Proindustria y que incorporó importantes componentes para fomentar las inversiones, la innovación y las exportaciones.

En tanto, Scheker afirma que la industria tiene una importancia vital por su capacidad de generar empleos productivos, innovación y potencial exportador, pero que su ruta hacia la competitividad ha estado llena de dificultades, muchas provenientes desde el Estado.

Se refiere de modo específico a Proindustria e indica que “a pesar de las grandes expectativas cifradas por el sector manufacturero nacional en esta institución y en las disposiciones que establecía la Ley, no tardó un año en ser suspendida la aplicación de una parte importante de sus beneficios lo que contribuyó al rápido deterioro de la confianza en la nueva institucionalidad”.

Esto fue el inicio de alteraciones que contrastan con la estabilidad de que gozan otros sectores productivos.
Mientras, Isa Contreras afirma que algunos datos revelan que el país ha estado viviendo un proceso de desindustrialización prematura.
“Significa que el sector manufacturero ha perdido impulso antes de haberse constituido en un sector de peso y en eje articulador de actividades”, señala. Llama a un esfuerzo deliberado para dotarse de una nueva política que impulse la inversión y la producción.

Estos análisis forman parte del contenido de la nueva edición de la revista HechoenRD, elaborada por la AIRD, la cual también está disponible en formato digital en el portal: www.hechoenrd.do.

 

 

Fuente: Hoy Digital

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