La veda de Haití podría costarle al país unos USD 800 millones

Las restricciones de las autoridades haitianas a 23 productos dominicanos generaron pérdidas de entre US$400 y US$500 millones en 2015.

Las informaciones fueron ofrecidas por el consultor Vladimir Pimentel, quien señaló que para el 2016 las proporciones que se esperan son similares, partiendo de que el comercio se haya mantenido igual.

Indicó que si la tendencia se mantiene igual, entre los años 2015-2016, podrían ser de unos US$800 millones.

Entre los productos afectados por la veda que se implementó a partir del primero de octubre de 2015 están: harina de trigo, cemento gris, aceite comestible, jabón de lavar, detergente en polvo, embalaje en foam (espuma), agua potable, pintura y productos para la carrocería de los vehículos, mantequilla de cocina, manteca, hierro para la construcción y pastas alimenticias.

También, tubos PVC, jugos en polvo, bebidas gaseosas, cervezas, snacks o “picaderas”, maíz molido, colchones, equipos para la construcción, utensilios plásticos y galletas o bizcochos.

El representante de la firma Cief Consulting, habló en estos términos antes de presentar el estudio “Barreras No Arancelarias al Comercio (BNA) entre Haití y la República Dominicana”, el cual cuenta con el patrocinio de la Unión Europea. El estudio plantea que el intercambio comercial entre Haití y República Dominicana es una actividad comercial alta y creciente que, sin embargo, representa un claro déficit para Haití.

El informe publicado recientemente plantea que las relaciones entre ambas naciones son muy desigual, porque el déficit de la balanza comercial alcanza la cifra de US$1,038.93 millones a favor de la República Dominicana.

Ante la problemática entre ambas naciones, el grupo consultor ha presentado un “Plan de Acción” a través de su estudio, señalando que el objetivo general es lograr un conjunto de intervenciones administrativas y regulatorias que permitan aumentar los flujos comerciales según el potencial de la oferta exportable de ambos países.

El plan de acción parte de cinco áreas estratégicas a saber: 1. Institucionalidad en la administración del comercio; 2. Transporte de productos por carretera y seguridad jurídica; 3. Restricciones cuantitativas y medidas sanitarias y fitosanitarias de productos; 4. Evaluación de la conformidad y 5. Informalidad. Indican que se establecerán mecanismos público-privados de seguimiento a las reformas realizadas.

Fuente: Diario Libre

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