Financial Times: Trump amenaza con desechar las reglas comerciales globales

Ignorar a la Organización Mundial del Comercio sería un grave error.

El marco de normas para el comercio mundial ha resistido terribles embates durante los últimos años. El ascenso de China, que despertó el resentimiento por la pérdida de empleos en todo el mundo; la crisis financiera mundial y la amenaza de un renovado proteccionismo global; y la creciente desigualdad dentro de algunos países ricos de la que a menudo se culpa al comercio. Todos estos factores han afectado la capacidad de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para mantener la paz.

Afortunadamente, a pesar de que la función de reglamentación de la OMC se ha más o menos estancado, las leyes establecidas en acuerdos anteriores han restringido en gran medida los destructivos impulsos proteccionistas. Sin embargo, todo eso podría terminar con la administración estadounidense de Donald Trump, quien considera que los déficits comerciales son evidencia de transgresión del país contraparte y quien además no respeta a las instituciones como la OMC.

La revelación de que funcionarios de la administración han pedido a la Oficina del Representante Comercial de EEUU que elabore una lista de medidas unilaterales para castigar a países como China es inquietante, aunque no sorprendente. EEUU ya tiene algunas de las más amplias formas de “defensa comercial” — aranceles antidumping y antisubvenciones — en su arsenal. Inclinarse más hacia el unilateralismo, en lugar de llevar los casos ante la OMC, amenaza con provocar daños irreparables en el sistema multilateral de comercio tal como existe actualmente.

No hay duda de que el Sr. Trump podría infligir graves daños con las herramientas que hereda. El congreso ha considerado oportuno darle a la presidencia mucho más poder destructivo que constructivo. Se requiere “autoridad especial de promoción comercial” para que la Casa Blanca envíe un acuerdo comercial al congreso para un voto afirmativo o negativo. Pero el presidente por sí solo puede usar una serie de leyes para imponer aranceles de emergencia a la importación basado en mal definidos conceptos de seguridad nacional, un “gran y grave” déficit en la balanza de pagos, una emergencia nacional o en represalia contra prácticas restrictivas “injustificables”.

Por supuesto, estas medidas serán objeto de impugnación en los tribunales estadounidenses o en el proceso de solución de controversias de la OMC. Pero siempre existe la posibilidad de que el Sr. Trump simplemente ignore una decisión de la OMC y trate cualquier arancel punitivo a las exportaciones estadounidenses por el socio comercial litigante como un acto hostil.

Esto hará mucho más daño que bien, dentro y fuera de EEUU. El sistema ha funcionado más o menos. Durante el mandato de Barack Obama, el Representante Comercial de EEUU se volvió mucho más agresivo en cuanto a llevar a China ante la OMC, y ganó una serie de casos incluidos los de tierras raras, autos y repuestos para autos y equipos de energía eólica. La economía china sigue estando fuertemente distorsionada por la intervención estatal, pero en general ha cumplido las resoluciones del proceso de solución de controversias desde que se adhirió a la OMC en 2001. Beijing ha llegado a reconocer que el litigio en la OMC no es un acto intrínsecamente hostil, sino una manera de atenuar el conflicto.

La integración de una vasta economía comercial del tamaño y el dinamismo de China en el sistema mundial de comercio no ha sido fácil. Pero seguramente habría sido más polémico y perturbador si muchas de esas disputas no hubieran sido mediadas por la OMC.

Dado el tiempo que se tarda llevar ante la OMC un caso contra el proteccionismo unilateral estadounidense, existirá el peligro de que los socios comerciales reaccionen a las medidas de EEUU con sus propios aranceles defensivos.

La amenaza de una moderna repetición de los desastrosos aranceles Smoot-Hawley, que iniciaron el proteccionismo comercial de represalia de la Gran Depresión, ha sido citada con frecuencia en los últimos decenios. Si estas indicaciones de la administración del Sr. Trump se llegan a realizar, esa amenaza estaría más cerca que nunca de volverse realidad.

Por: Financial Times

Fuente: Diario Libre

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