Cepal: Flujos ilícitos dinero que no aporta al desarrollo

Las salidas financieras ilícitas, originadas en la manipulación de los precios del comercio, desde la región han ido aumentando con el tiempo. Durante el año 2013, más de US$100,000 millones salieron de manera ilícita desde los países latinoamericanos y caribeños a través de la facturación fraudulenta del comercio internacional.

Así consta en la conclusión de un estudio realizado por un equipo de la División de Desarrollo Económico de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), conformado por Andrea Podestá, Michael Hanni y Ricardo Martner.

Esta investigación cuantifica y analiza los flujos ilícitos en los países de América Latina y el Caribe e identifica los sectores que generan las mayores corrientes en cada país.

Según muestra el estudio, en República Dominicana las salidas financieras estimadas por la manipulación de los precios del comercio internacional de bienes, entre 2004 y 2013, totalizaron US$8,671.6 millones, un 4.1% del total del comercio nacional, 1.8% del producto interno bruto (PIB) y 1.1% del total del comercio en la región caribeña.

Por motivo de subfacturación de exportaciones las salidas financieras llegaron a la cifra de US$3,805.2 millones, y por sobrefacturación de importaciones alcanzaron los US$4,866.4 millones.

Se refiere que solo en el 2013, los montos estimados de la manipulación de precios del comercio internacional de bienes ascendieron a US$1,096 millones, un 1.8% del PIB de ese año.

Entre un 4% y 4.5% representaron para el país las salidas de capital producto de la manipulación abusiva de los precios comerciales del valor total de bienes comercializados en el exterior, entre 2004 y 2013, según los datos del estudio de los miembros de la División de Desarrollo Económico de la CEPAL.

Los analistas indican que una de las vías para lograr mayor movilización de recursos nacionales es a través del combate de los flujos financieros ilícitos que ocasionan grandes pérdidas en términos de los ingresos tributarios en los países, ingresos que dejan de recaudar año tras año y que le restan posibilidad al financiamiento del desarrollo y al combate de la pobreza.

Por: Patricia Reyes Rodríguez

Fuente: Listin Diario

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